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Maestros y Filosfía

SUS MAESTROS

El Taekwon-Do I. T. F. Fue introducido en España lo por el Maestro Coreano Yoo Hoon Cho, tras su llegada en Junio de 1965. Por aquel entonces no se denominaba Taekwon-Do, sino que se conocía bajo el nombre de Defensa Personal Coreana. Es a partir de 1968, que empieza a introducirse en Madrid por medio de los Maestros KIM y CHO, en el histórico gimnasio KIMICHO, siendo así los pioneros en el país. Hablamos de Taekwon-Do I.T.F. porque el Taekwon-Do W.T.F. empezó su andadura en el año 1973 en Corea del Sur, llegando a España en 1978. En la parte inferior de la foto, tenemos a los maestros Yoo Hoon Cho, Kim Jae Won y Sik, en el Gimnasio Central Kimicho.

EL BUSHIDO

El BUSHIDO, en esencia, se compone de los siguientes principios morales:


EL HONOR: Comportarse siempre de manera digna, honesta y respetuosa. El honor era la más alta estima que el samurái tenía en sí mismo, hasta el punto de perderlo, le llevaba de inmediato a la muerte.


LA RECTITUD: Consiste en hacer lo que se debe, o lo que es justo, cueste lo que cueste, en el cumplimiento de los deberes y obligaciones.


EL CORAJE: Para enfrentarse a las dificultades con lucidez, serenidad y valor, por encima de todos los miedos o temores, e incluso desafiando la muerte.


LA BONDAD: Tratar a todos de manera comprensiva, tolerante y amable. Saber perdonar y ayudar a quien lo necesita.


LA CORTESÍA: Comportarse en todas partes y con todas las personas de manera cortés y respetuosa. Obrar con sinceridad y sin falsedades.


LA LEALTAD: Ser fiel a los compromisos adquiridos y a las personas que confían en nosotros. Permanecer junto a los que comparten nuestras ideas, creencias y objetivos.


EL RESPETO: A las personas, los animales, los lugares, los objetos, las cosas, tratando a todos con la máxima consideración y respeto.

 

LA SINCERIDAD: Ser auténtico en palabras y obras. Decir siempre la verdad. No actuar con cinismo o engaño.


LA MODESTIA: Comportarse sin vanidad ni orgullo, y sin creerse superior ni inferior a los demás. Aunque estemos satisfechos de nosotros y nuestras cosas, no hace falta presumir de ello.


EL DOMINIO DE SI MISMO: Saber controlar los pensamientos, las emociones, las palabras y los actos, para que siempre sean acordes con los principios morales más nobles.


EL DESPEGO: Vivir sin atarse a las cosas, sin ser dependiente de nada que pueda coaccionar un comportamiento digno, y sin ser esclavo del egoísmo o la ambición.


LA BENEVOLENCIA: Tratar a todos con afecto y amistad, para que las relaciones con los demás sean cordiales y fundadas en la mutua confianza y ayuda.