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Maestro y Filosofia

Un buen maestro no solo transmite conocimientos técnicos, sino demuestra ser un ejemplomarciales y a enseñar el trabajo en grupo y sobre uno mismo.

La palabra maestro encierra en su significado algo que va mucho más allá de lo que pueda ser un instructor, entrenador o profesor, inmensamente más que tener el título de Maestro-Entrenador. Comúnmente se le llama así al instructor con mayor dominio de las técnicas y tácticas de artes marciales, además de tener un testimonio de vida respecto a la aplicación de la filosofía oriental en su vida. En la puesta en practica, no se trata sólo de transmitir unos conocimientos técnicos, sino demostrar ser un ejemplo. Su manera de ser, estar y comportarse en la vida con una ética profesional y humana, siempre desde la humildad.

Y es que, “se puede engañar a unos pocos por un tiempo pero no a todos todo el tiempo”. Los hay que presumen de títulos o altos grados en Artes Marciales, pero al final los alumnos mismos se darán cuenta de la realidad. Los que engañan son los primeros en saber su falsedad. “En los tiempos que corren hay muchos instructores y pocos maestros”. El maestro es importante para cada alumno de modo individual y personalizado. Se cuida en ser siempre correcto para que ambos estén en el Do de la superación física y mental. Influye en la actitud ante la vida del alumno, que trata de asemejarse al maestro siguiendo sus pasos. Es por ello una tarea de Maestros enseñar a vivir.

“El alumno puede perder de vista a su maestro, pero no olvidarlo”

Mención especial a mi maestro y a personas que me han ayudado como: José María Cañizares, Luis Ochoa y José Luis de Antón, junto con José Luis de Antonio en la parte de Jiu Jitsu y Defensa Personal.

SUS MAESTROS

El Taekwon-Do I. T. F. Fue introducido en España lo por el Maestro Coreano Yoo Hoon Cho, tras su llegada en Junio de 1965. Por aquel entonces no se denominaba Taekwon-Do, sino que se conocía bajo el nombre de Defensa Personal Coreana. Es a partir de 1968, que empieza a introducirse en Madrid por medio de los Maestros KIM y CHO, en el histórico gimnasio KIMICHO, siendo así los pioneros en el país. Hablamos de Taekwon-Do I.T.F. porque el Taekwon-Do W.T.F. empezó su andadura en el año 1973 en Corea del Sur, llegando a España en 1978. En la parte inferior de la foto, tenemos a los maestros Yoo Hoon Cho, Kim Jae Won y Sik, en el Gimnasio Central Kimicho.

EL BUSHIDO

El BUSHIDO, en esencia, se compone de los siguientes principios morales:


EL HONOR: Comportarse siempre de manera digna, honesta y respetuosa. El honor era la más alta estima que el samurái tenía en sí mismo, hasta el punto de perderlo, le llevaba de inmediato a la muerte.


LA RECTITUD: Consiste en hacer lo que se debe, o lo que es justo, cueste lo que cueste, en el cumplimiento de los deberes y obligaciones.


EL CORAJE: Para enfrentarse a las dificultades con lucidez, serenidad y valor, por encima de todos los miedos o temores, e incluso desafiando la muerte.


LA BONDAD: Tratar a todos de manera comprensiva, tolerante y amable. Saber perdonar y ayudar a quien lo necesita.


LA CORTESÍA: Comportarse en todas partes y con todas las personas de manera cortés y respetuosa. Obrar con sinceridad y sin falsedades.


LA LEALTAD: Ser fiel a los compromisos adquiridos y a las personas que confían en nosotros. Permanecer junto a los que comparten nuestras ideas, creencias y objetivos.


EL RESPETO: A las personas, los animales, los lugares, los objetos, las cosas, tratando a todos con la máxima consideración y respeto.

 

LA SINCERIDAD: Ser auténtico en palabras y obras. Decir siempre la verdad. No actuar con cinismo o engaño.


LA MODESTIA: Comportarse sin vanidad ni orgullo, y sin creerse superior ni inferior a los demás. Aunque estemos satisfechos de nosotros y nuestras cosas, no hace falta presumir de ello.


EL DOMINIO DE SI MISMO: Saber controlar los pensamientos, las emociones, las palabras y los actos, para que siempre sean acordes con los principios morales más nobles.


EL DESPEGO: Vivir sin atarse a las cosas, sin ser dependiente de nada que pueda coaccionar un comportamiento digno, y sin ser esclavo del egoísmo o la ambición.


LA BENEVOLENCIA: Tratar a todos con afecto y amistad, para que las relaciones con los demás sean cordiales y fundadas en la mutua confianza y ayuda.