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psicología

Psicología de combate en Artes Marciales

Psicología de combate en Artes Marciales

Redactado por Juan Avellano, instructor de Kick Boxing y Defensa Personal Femenina en Kisul Artes Marciales, de Las Rozas.

Muchas veces no le damos suficiente importancia a la parte psicológica del atleta, reservando más esta faceta para competición, La competición tiene mucha exigencia física y mental, por lo que la preparación psicológica del artista marcial o deportista de contacto, determinará en gran medida su resultado final. Se dice que mucha gente  pierde la concentración en combate, o que no estaba preparado. Yo pienso que siempre es una cuestión de preparación, salvo que haya ocurrido algo inesperado en el último momento.

La táctica no debe ser igual si va ganando o si va perdiendo, pero más del 90% de la estrategia debe “tejerse” antes del combate.

En la calle, no sabemos cuándo podría llegar a pasarnos algo, Dios no lo quiera, pero precisamente esa incertidumbre, es la que debe mantenernos en alerta y preparados. La psicología debe ser por tanto algo a entrenar día a día durante las sesiones de entrenamiento.

En las cualidades del temperamento que debe tener un buen artista marcial, se destaca la agilidad motriz, la perseverancia, la paciencia y el análisis previo, la observación y la agilidad mental, así como una posterior reflexión. Por ello, saber controlar nuestro temperamento, junto con el ritmo en combate, es la clave para poder acometer la táctica prevista. La gente que no está preparada, presenta una ansiedad cegadora, son independientes, no suelen escuchar, y no mantienen la estabilidad emocional.

 

La adquisición de la serenidad en el combate

La adquisición de la serenidad en el combate, requiere un entrenamiento repetitivo, para llegar a dominar las diversas técnicas sin tener que pensar en ellas. Esto puede provocar una falta de motivación en los deportistas, que deberá ser compensado con cierta frecuencia y realizando ejercicios muy diferentes en cada una de las sesiones. Los conocimientos en psicología deportiva, bien sea aplicados por el propio entrenador o con la ayuda del psicólogo deportivo, generan de por sí un nivel óptimo de motivación en el entrenamiento diario. Mucho cuidado con no pasarse, porque es fácil sobreentrenar, y eso nos agotaría también psicológicamente.

Las expectativas creadas por la gente del entorno del deportista, pueden influenciar en gran medida el rendimiento del atleta, por lo que todo instructor debe aplicar sus conocimientos de psicología deportiva para no establecer expectativas inadecuadas que perjudiquen el rendimiento de un competidor. Cada uno debe autoevaluarse constantemente y conocer dónde está su límite, pero siempre debe saber escuchar lo que su instructor le aconseja, pues al final, por mucho que digan, maestro,  alumno y muchas veces también los compañeros, forman un equipo.